Después de un asado, limpiar la parrilla es parte de la tarea. Sin embargo, una de las técnicas más populares, utilizar cebolla o limón sobre las rejillas calientes, no sería la mejor alternativa según un experto gastronómico.
Luego de disfrutar un buen asado, llega el momento de limpiar la parrilla. Una tarea que muchas veces se realiza rápidamente, pero que es importante para eliminar los restos de comida y grasa y mantener la superficie en buenas condiciones.
Una de las recomendaciones más simples es aprovechar que las rejillas todavía están tibias. El calor ayuda a desprender los residuos que quedaron adheridos durante la cocción, los que pueden retirarse con un cepillo adecuado para parrillas.
Una vez fría, la superficie puede lavarse con agua caliente y detergente lavalozas. Si las rejillas son desmontables, también se pueden retirar para facilitar la limpieza.
La grasa acumulada en la bandeja inferior tampoco debe quedar de lado. Lo recomendable es retirarla una vez fría y evitar botarla por el lavaplatos, ya que puede solidificarse y generar obstrucciones.
¿Y qué pasa con la cebolla y el limón?
Pasar una cebolla o un limón por la parrilla caliente es una práctica bastante conocida. Sin embargo, el cocinero e investigador gastronómico Heinz Wuth llamó la atención sobre sus posibles efectos.
En el caso de la cebolla, explicó que puede ayudar a arrastrar la suciedad, pero sus jugos contienen azúcares que, al entrar en contacto con el calor, pueden caramelizarse y terminar quemándose. Estos residuos podrían permanecer en las rejillas y transferir sabores a la carne.
Con el limón ocurre algo parecido. Aunque su acidez puede ayudar a desprender algunos residuos, también contiene azúcares que se queman rápidamente sobre una superficie caliente. Por ello, no reemplaza una limpieza adecuada.
Así, más que recurrir a estos métodos caseros, la recomendación es realizar una limpieza después de cada asado, utilizando los implementos y productos apropiados para mantener la parrilla en buenas condiciones.
Y antes de volver a encender el fuego, siempre es importante comprobar que no queden restos de productos de limpieza sobre la superficie donde se prepararán los alimentos.






















