El Servicio de Protección Especializada a la Niñez y la Adolescencia se constituye a partir de la publicación de la ley 21.302, que entró en vigencia el 1° de octubre de 2021. Este servicio se crea y tiene la responsabilidad de restituir derechos y reparar el daño de niñas, niños y adolescentes que han sido gravemente amenazados y vulnerados en sus derechos.
Esta ley también lo que hace es una separación de lo que era Sename y lo que ahora es Mejor Niñez, que constituye un continuador legal que se enfoca principalmente en la protección y restitución de los derechos de niños, niñas y adolescentes de la región, adoptando un carácter social y familiar.
Por otro lado, Sename se enfoca en medidas y sanciones en el ámbito de adolescentes o jóvenes que han sido condenados, a través de la ley de responsabilidad juvenil.

Según lo expuesto por la Directora del Servicio, Valeria Arias: ‘’Este servicio trae un mayor acompañamiento, supervisión y fiscalización en los procesos (…), por otro lado hoy queremos escuchar las voces de los niños, niñas y adolescentes y sus familias, que es lo que requieren, que es lo que necesitan, que es lo que debemos cambiar y cómo podemos transformar sus vidas’’.
Dentro de estos nuevos cambios y enfoques mencionados por la Directora, se encuentran cinco líneas de acción que apuntan al: diagnóstico clínico especializado y seguimiento de casos; fortalecimiento y vinculación; intervenciones ambulatorias de reparación, cuidado alternativo y adopción.
Si bien estos cambios que se mencionan marcarán una gran y significativa diferencia en la vida de muchos niños, niñas y adolescentes, se debe considerar que el principal foco es devolver el derecho a todos ellos a vivir en familia. Por ello es necesario visibilizar también como las familias de acogida han generado respuestas y experiencias exitosas a la hora de generar vínculos con estos niños y adolescentes que lo único que necesitan es amor, respeto y preocupación.
Escribe: Javiera Moncada Barra, periodista.























